🧪 Ciencia, amor y leche de burra: por qué creamos nueva formula (y para quién es)
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🧪 Ciencia, amor y leche de burra: por qué creamos esta paleta (y para quién es)
Hay productos que nacen por moda.
Y hay productos que nacen por necesidad real.
Este fue el segundo caso.
Porque cuando una familia vive la Alergia a la Proteína de Leche de Vaca (APLV), el día a día se vuelve un ejercicio de vigilancia: leer etiquetas, cambiar rutinas, sostener dietas de exclusión… y, muchas veces, ver a tu guagua o niño incómodo, con digestión alterada, piel reactiva o malestar que no siempre se ve “tan grave” desde afuera, pero que se siente enorme en la casa.
APLV: no es una moda, es biología
La APLV es una reacción del sistema inmune frente a proteínas de la leche de vaca (como la caseína). En muchos bebés y niños con intestino inmaduro o inflamado, el sistema inmune puede interpretar esas proteínas como “amenaza”, generando síntomas digestivos y sistémicos. (Y sí: puede ser muy serio.)
Por eso, cuando diseñamos un nuevo producto, no pensamos primero en “el sabor”.
Pensamos en esto:
¿Cómo se siente para una mamá tener miedo de alimentar?
¿Cómo se siente para un niño querer un postre… y no poder?
Y desde ahí partimos.
🫏 ¿Por qué leche de burra?
Porque desde el punto de vista bioquímico, la leche de burra es distinta a la de vaca, y por su perfil de proteínas se describe con frecuencia como más cercana a la leche humana en comparación con la leche de vaca (eso no significa que sea apta para todos los casos de APLV —pero sí explica por qué es una alternativa que ha llamado tanto la atención en nutrición).
En simple:
- Para algunas familias, puede ser una opción más amable a nivel digestivo.
- Y además, devuelve algo emocionalmente importante: la textura cremosa + nutrición + placer, sin que el postre sea una “lotería”.
Nosotras compramos leche de burra a un proveedor local (AsinoLat) para asegurar trazabilidad y constancia de materia prima.
🦠 Y ahora viene lo que hace esto “Bifidice”: la microbiota
APLV o no APLV, hay una verdad que se repite en pediatría moderna:
el intestino no solo digiere — también educa al sistema inmune.
Cuando la microbiota está dañada (por infecciones, estrés, dietas muy restringidas, o antibióticos), el cuerpo puede reaccionar peor: más inflamación, más hipersensibilidad, peor recuperación.
Por eso en Bifidice no hacemos “helados con probióticos porque suena bien”.
Hacemos alimentos diseñados para que el probiótico llegue y actúe, no solo para que aparezca en una etiqueta.
🔬 “Ok, pero… ¿hay ciencia real detrás?”
Sí. Y esto es importante decirlo con hechos.
En el estudio clínico, se evaluó un helado Bifidiceen niños (5–12 años) con trastornos transitorios del sistema inmune y problemas digestivos/respiratorios asociados. Participaron 91 niños, con un grupo que consumió el producto durante 14 días y un grupo control que no lo consumióCada niño del grupo que lo tomó recibió 14 porciones, con una dosis total reportada de 5,6×10⁸ UFC (unidades formadoras de colonia) de B. bifidum durante el programa.
¿Qué observaron?
El informe describe una dinámica positiva y estadísticamente significativa en síntomas frecuentes (especialmente digestivos), y lo reporta así (en forma entendible):
- Desaparezca la náusea en 6,3 veces menos.
- Desaparezcan los vómitos 21,8 veces menos.
- También se reportan mejoras con significancia estadística en apetito, meteorismo (gases) y otros síntomas digestivos.
En microbiota, se reporta un dato muy concreto:
- La proporción de niños con E. coli típica (indicador de la microbiota benefica importante) en rango normal pasó de 62,5% a 95,8%, un cambio estadísticamente significativo.
Y algo más: durante el periodo de consumo, el informe señala que no se registraron efectos adversos del tipo reacciones alérgicas dentro del marco observado.
Cómo conectamos esto con APLV:
Este estudio no está diseñado específicamente para APLV. Lo que sí demuestra es el punto que nos importa como marca: cuando el probiótico llega de verdad y el alimento está formulado para protegerlo, se puede observar impacto medible y visible en síntomas y marcadores relacionados con equilibrio intestinal e inmunidad.
👩🏻👦🏻 ¿Para quién creamos esta paleta?
Pensamos especialmente en dos grupos:
🍼 1) Familias APLV (con acompañamiento profesional)
Niños que necesitan alternativas nutritivas y más suaves, porque su intestino está inflamado o su dieta es muy limitada.
🤱 2) Mamás en lactancia con dieta de exclusión
Mujeres que eliminan lácteos por completo para sostener la lactancia, y terminan comiendo “lo que se puede”, muchas veces con estrés y carencias.
Esta paleta busca devolver: nutrición + calma + placer, sin que sea “un riesgo”.
🍦 ¿Qué tiene esta fórmula? (y por qué)
- Leche de burra (base nutritiva y cremosa)
- Probiótico Bifidice (B. bifidum) — nuestra “columna vertebral”
- Enfoque limpio: sin “maquillaje” de marketing, con lógica funcional
A veces un helado es solo un postre.
Y a veces, para una familia que vive alergias, dietas restrictivas o intestinos inflamados…
un helado puede ser un pequeño acto de recuperación.
Si estás viviendo APLV en tu casa, te vemos.
Y si estás sosteniendo la lactancia con una dieta imposible, también.
Esto lo hicimos para ustedes. 💙
Puedes pedir tu Pack Bifidice APLV: aquí
Sugerimos consumir de manera diaria durante un mes: Pack 30 paletas para niños entre 1 y 5 años para asegurar acumulación de la óptima dosis de probiótico.
Nota responsable: si tu hijo tiene diagnóstico de APLV u otras alergias, consulta siempre con su pediatra/nutricionista antes de introducir cualquier alimento nuevo. Te podemos asesorar y presentar a tu médico toda la información clínica y nutricional detallada. Escribenos a bifilab@bifidice.cl